¿Cuándo un despido es "justificado"?
La Ley Federal del Trabajo establece una lista cerrada de causas por las que un patrón puede despedirte sin responsabilidad para él (por ejemplo: faltas de honradez, actos de violencia en el trabajo, más de tres faltas injustificadas en 30 días, o desobediencia sin causa justificada, entre otras). Si tu situación no encaja claramente en alguna de esas causas, o el patrón no puede demostrarla, el despido se considera injustificado.
La regla que muchos patrones pasan por alto: el aviso por escrito
La ley obliga al patrón a entregarte un aviso por escrito que explique claramente qué conducta motivó tu despido y en qué fecha ocurrió. Ese aviso debe dártelo en el momento del despido, o bien informarlo al Tribunal Laboral dentro de los siguientes cinco días hábiles.
Esto es clave: si no te dieron ese aviso por escrito, la ley presume que el despido fue injustificado, salvo que el patrón demuestre lo contrario. Muchos despidos "verbales" o sin documentación caen exactamente en este supuesto.
Tus opciones si el despido fue injustificado
Cuando un despido es injustificado, la ley te da a elegir entre dos caminos:
- Pedir la reinstalación en tu puesto de trabajo, con las mismas condiciones que tenías, o
- Pedir la indemnización correspondiente (la liquidación), que en una relación de trabajo por tiempo indeterminado incluye 3 meses de salario más 20 días por cada año de servicio, además del finiquito y la prima de antigüedad.
Si el caso llega a juicio y el patrón no logra probar la causa del despido, la ley también reconoce el derecho a los llamados salarios vencidos, generados desde la fecha del despido hasta por un periodo máximo determinado por la ley.
Tu primer paso: la conciliación, no el Tribunal directamente
Desde la reforma laboral, antes de demandar tienes que pasar primero por el Centro de Conciliación correspondiente. Te explicamos cómo funciona ese proceso en este artículo sobre conciliación laboral.
Qué evitar mientras decides
- No firmes una renuncia si en realidad te despidieron: cambia por completo tus derechos.
- No aceptes una cantidad "para no hacer más grande el problema" sin verificar si corresponde a lo que la ley establece.
- No dejes pasar mucho tiempo: hay plazos legales para ejercer tus derechos.